El virus del SIDA no existe!

Vivimos en la Era de la Mentira: rara vez se ha mentido tanto, a tanta gente, de modo más descarado y con consecuencias más trágicas. Pero si un capítulo destacará especialmente por lo vil e irresponsable, un episodio que hará preguntarse a las generaciones futuras cómo nadie pagó por tanta muerte innecesaria, por tanto dolor evitable, ese será el de la crónica del sida. En pocos fenómenos se ha mentido y distorsionado tanto, al servicio de una demencial obra de ingeniería social.
“Sabemos que errar es humano, pero la hipótesis de que el VIH es la causa del SIDA es un error diabólico”. (Palabras de Kary Mullis, Premio Nobel de Química 1993, en el prólogo del libro “Inventando el virus del SIDA”, de Peter Duesberg

¿Es posible que el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) NO sea la causa del SIDA?

¿Es posible que la inmensa mayoría de los ministerios y servicios públicos de salud, facultades de medicina, centros médicos, organizaciones y publicaciones científicas, e incluso la Organización Mundial de la Salud, lleven más de 30 años aceptando y difundiendo una “versión oficial” que no está respaldada por ninguna evidencia científica?

¿Es posible que el VIH, el virus asesino que 90 millones de personas han creído tener en la sangre, ni siquiera exista?

¿Es posible que los que defienden la “versión disidente”, entre los cuales hay al menos 2 Premios Nobel, hayan sido sistemáticamente censurados por casi la totalidad de los medios de comunicación del mundo?

¿Es posible que 30 millones de personas hayan muerto por una enfermedad falsa?

¿Es posible que el SIDA sea el negocio más perverso de las últimas décadas, o tal vez de la historia?

Probablemente, la gran mayoría de las personas podéis pensar que tal vez las multinacionales farmacéuticas estarían dispuestas a montar un negocio semejante al del covid-19 pero no podrían obtener la complicidad de las escuelas de medicina, las revistas científicas, o los médicos independientes que no obtendrían ningún beneficio… pues estás sumergido en la ignorancia, porque SÍ, TODO ESO ES POSIBLE.

Todos sabemos que SIDA significa Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (a su vez, síndrome significa “conjunto de síntomas”), mientras que VIH quiere decir Virus de Inmunodeficiencia Humana (un retrovirus). Según la versión oficial, el VIH es la causa del SIDA.

Una persona que supuestamente tiene el VIH en la sangre pero todavía no tiene ningún síntoma, es un “portador sano, asintomático”, o “portador pasivo”. El VIH debilita nuestro sistema inmunológico (es decir, las defensas naturales de nuestro cuerpo), por lo que esa persona tarde o temprano va a tener síntomas, y pasará a ser un “portador enfermo, sintomático”, o “portador activo”. En otras palabras, va a tener SIDA. Asi que VIH y SIDA son, respectivamente, causa y efecto. La gente desinformada ha instalado la aberrante y confusa idea de que VIH y SIDA son distintos nombres para una misma cosa. Éste es el primer malentendido que hay que desterrar. Porque el SIDA no es una enfermedad propiamente tal, es sólo un concepto artificioso que engloba una treintena de enfermedades preexistentes. De hecho, la lista de enfermedades incluidas ha ido creciendo sistemáticamente durante estos 30 años, inflando así la cantidad de personas etiquetadas como enfermos de SIDA.

Nadie ha demostrado jamás que el VIH sea la causa del SIDA, ni que el virus se transmite por la vía sexual. Es más, ni siquiera se ha demostrado que el VIH existe.

Las posibles causas por las que un sistema inmunológico puede deteriorarse hasta el extremo de provocar la muerte son múltiples: desnutrición, malas condiciones sanitarias, uso y abuso de drogas intravenosas, entornos sociales agresivos, y, especialmente, el estigma del SIDA, la propaganda del terror, la condena a muerte que significa resultar positivo en un test y, en gran medida, las drogas extremadamente tóxicas que se les recetan a los portadores sanos y enfermos, especialmente el AZT, que fue desarrollado en los años 70 como anticancerígeno, pero fue posteriormente desechado… por tóxico.

Los tests que supuestamente detectan la presencia del VIH en la sangre no tienen ninguna validez científica. (¿Te suena esto mismo a lo que estamos viviendo con la falsa pandemia?). Aquí hay otra confusión muy difundida, porque he oído a muchas personas referirse al “test de Elisa” como el “test del SIDA”, cuando en realidad es un disparate creer que el SIDA es algo que se puede encontrar en la sangre. Un poco menos absurdo es creer que los tests detectan la presencia del VIH en la sangre, pero la realidad tampoco es ésa: simplemente detectan una presencia anormal de ciertos anticuerpos que supuestamente indican la presencia del VIH.

Peter Duesberg (Doctor en Química de la Universidad de Frankfurt y profesor de Biología Molecular y Celular de la Universidad de Berkeley que fue el primero en aislar el gen del cáncer) fue uno de los primeros en oponerse a la versión oficial del SIDA. Él sostiene que el VIH posiblemente existe, pero es inofensivo, y que la principal causa del SIDA es el abuso de las drogas, tanto de las recreativas como de las recetadas contra el propio SIDA. Dice:

“Se realizan encuentros internacionales anuales alrededor del SIDA, a los cuales no se invita a nadie que no crea en el VIH y eso es extremadamente grave para la ciencia. Eso puede ser religión, puede ser política, pero no ciencia. La ciencia es tradicionalmente abierta a otras posibilidades, especialmente cuando no se tienen resultados (…) La mayoría de las grandes universidades de Norteamérica no permiten un seminario sobre este aspecto. Están todas cerradas porque si usted habla, ellos podrían perder sus fondos, podrían perder a sus amigos, las grandes compañías les quitarían su apoyo ... En nombre de la tecnología científica no podemos tener toda esa gente sufriendo y muriendo innecesariamente. Y lo digo porque la están matando con AZT. La droga no sólo no les ayuda, sino algo peor, el AZT realmente los está matando. (…) Y todo en nombre de una hipótesis que hasta ahora no ha curado a nadie”.

«El virus del SIDA no existe«. Stefan Lanka

Otros premios nobel como Kary Mullis (¿te suena, el de las PCR) , Premio Nobel de Química, indica que no existe evidencia científica que lo demuestre. Walter Gilbert, Premio Nobel de Química señaló que dada la falta de evidencias de quienes afirman que el VIH existe, no se sorprendería si el SIDA no es causado por un virus. Barbara McClintock, que obtuvo el Nobel de Medicina tampoco cree que el SIDA sea causado por el VIH. Por otra parte, Stanley B. Prusiner, quien descubrió los priones y Alfred G. Gilman, que determinó la actividad de la proteína G en las células, directamente acusan a Robert Gallo de inmoral. Haciendo referencia a los «aberrantes» métodos «no científicos» en la identificación del VIH como causante del SIDA. «El comportamiento de Gallo fue una temeridad intelectual y esencialmente inmoral«, dictaminó Alfred G. Gilman.

El «Dr.» Gallo, inventor del sida sin ser médico,  fue quien inventó la mentira. De hecho, Gallo fue condenado por fraude cuando se comprobó que falsificó sus artículos de Science.  Todo era mentira, no existían los 50 virus aislados que decía tener, tan solo 5. (Crewdson, 2002: 148).

Aún suponiendo que existe el retrovirus VIH, es mentira que causa SIDA.

Las dos pruebas fraudulentas más comunes de VIH son: el ELISA y el Western blot (WB). En ELISA se produce un cambio de color al reaccionar una mezcla de antígenos y los anticuerpos del suero de un paciente. Este falaz principio es el mismo en todas las pruebas ELISA, incluidas las más modernas. El Test Western Blot es otra mentira con el cual «confirman» la «prueba» ELISA anterior.

El test ELISA fue patentado el mismo día en que Gallo presentó su invento del SIDA ante la ministra de Sanidad Publica, ante las cámaras de televisión. Y mintió, porque da positivo hasta en ratones, monos y perros.

  • El Test Elisa da hasta un 80 % de falsos positivos, acorde al The New England Journal of Medicine, la revista más prestigiosa de medicina occidental, acorde a un estudio hecho sobre aspirantes a la Marina de EE.UU. sobre decenas de miles. ¿Por qué seguimos utilizando un test que da un 80 % de falsos positivos? La respuesta es simple: Se trata de un buen negocio.
  • La prueba Western Blot se utiliza para confirmar la prueba ELISA anterior. Se encuentra prohibida en Inglaterra, por ineficiente y falaz.

Los test de anticuerpos dan positivo en más de 70 circunstancias conocidas, documentadas en la literatura cientifica, que van: Desde haber tenido muchos embarazos, hasta haber tenido, hepatitis, enfermedades reumáticas como la artritis, o el haber sido vacunado.

Abbot, la inventora de tests fraudulentos, fue multada por los errores con 100 millones de $ (Crewdson, 2002). Los test Elisa y Western Blot confirmatorio reconocen en sus prospectos que no detectan el VIH sino anticuerpos al supuesto VIH, ERGO no son válidos.

Todos los médicos defensores del SIDA se hicieron millonariosLos detractores son difamados.

Las cifras de áfrica son falsificadas por la ONU, las hacen sin tests con un programa informático llamado «epimodel». Son un fraude para mantener el terror,es decir: EL NEGOCIO.

Inventaron que el porcentaje de contagio es de 1 cada 1000 relaciones sexuales, porque el VIH no se transmite por sexo. Los retrovirus humanos nunca fueron dañinos, el 8 % de nuestro genoma son retrovirus naturales endógenos como el VIH que son necesarios, por ejemplo para formar la placenta (Sentís, 2002).

Nadie está en peligro de muerte por tener anticuerpos a no se sabe qué.  Sackoff (2005) hizo un estudio a presuntos muertos por sida y todos morían en realidad por otras enfermedades distintas a las 32 del sida (que siempre existieron), sobre todo cáncer.

Las farmacéuticas fueron capturadas en numerosas ocasiones falsificando resultados clínicos de estudios sobre el SIDA: La farmafia Schering-Plough, por ejemplo, que patrocina una importante organización de sida, SEISIDA, fue multada con 339 millones de euros por declaraciones falsas en pruebas clínicas ( El mundo. es, 30/08/2006). El sida es un negocio: nada más.

Dado que el virus del VIH no existe, no hay riesgo de contagio. Y si existiese, no provoca SIDA. De todos modos, es recomendable tomar las precauciones necesarias, pues aún existen muchas enfermedades distintas de transmisión sexual.

¿Qué es entonces el SIDA? El SIDA se refiere a “Síndrome de Inmuno-Deficiencia Humana” y es el estado más crítico del estado inmunológico de una persona. En este estado, el cuerpo estará propenso a contraer cualquier enfermedad, dado que no posee ningún tipo de defensa ni respuesta contra cualquier mal.

CONCLUSIÓN: El VIH no causa el SIDA, la verdadera causa es la exposición a agentes estresantes inmunológicos e inmunotóxicos, El SIDA es prevenible, tratable, controlable y erradicable.

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