“La vida es lo que te pasa mientras estas ocupado haciendo otros planes”. John Lennon.

Aquello en lo que creemos determina fuertemente nuestra forma de pensar y actuar, tanto para proyectar positivamente nuestras infinitas posibilidades como para encerrarnos en bloqueos mentales y emocionales que no hacen mas que autolimitarnos. Aquello en lo que creemos es lo que nos hace ser como somos. ¿ Y si por un momento fuésemos mas conscientes de ello?. Si fuéramos conscientes de nuestras creencias seriamos capaces de vivir la vida con mayor plenitud.

¿Vivimos en el presente?

Una creencia colectiva que tenemos es que el pasado es nostálgico y que el futuro será mejor que el presente. Con esta creencia, ¿Cuando vivimos entonces nuestro presente?, porque esta es la única realidad existente: el ahora. Vivimos el presente desde lo ocurrido en nuestro pasado. Vivimos nuestro presente intentando prevenir y anticipar con ansiedad el futuro, preocupados por lo que nos pueda venir encima. Así no hay forma de vivir. Y sin embargo, nos hemos acostumbrado a  deambular por la vida así.  Entrenarnos para saber vivir cada momento con plena conciencia es la mejor manera de saborear la vida y recobrar la serenidad. Y se puede hacer.

Se trata de estar en el presente, en el ahora, ser conscientes del aquí y ahora, de lo que ocurre en este momento dentro de nosotros y alrededor nuestro. Pero para entregarnos del todo tenemos que alejarnos del pasado y del futuro.

¿Cómo desanclarse de nuestro pasado?

Para desacondicionarnos de nuestro pasado, cargado de recuerdos, emociones y de viejos hábitos acumulados necesitamos trabajar nuestro pensamiento consciente. El pasado esta lleno seguro de experiencias preciosas pero tambien de emociones negativas, hacia los demás o hacia uno mismo. Y estas emociones las traemos al presente, donde conviven diariamente con nosotros en forma de lamentarnos de lo que no hicimos o pudimos haber hecho; o en forma de reproches, cuestionamientos, rencores, sensación de fracaso y tantas otras … Nuestro pasado condiciona nuestro presente.

El primer paso es como dice mi colega Mario Alonso Puig “aprender a perdonarse como paso imprescindible para sanar todas las heridas que hay en nuestra alma”. Se trata de releer nuestro pasado con ojos constructivos y valorarlo desde otra perspectiva, ya que este “no es inmutable”, si cambio mi manera de verlo cambia mi pasado y me reconecto mejor a mi ahora.

Para el paso anterior hay que desacelerar. Si, me has escuchado bien: reducir las prisas para con cierta serenidad concentrarnos en ser felices con esos pequeños detalles que marcan cotidianamente nuestras vidas. En mi caso, estoy aprendiendo a dejar atrás el síndrome de la prisa y uno de los ejercicios que hago es que ya que vivo en la sierra de Madrid es irme a la montaña o al campo a dar un paseo o a correr. Y medito, en el sentido amplio y filosófico de la palabra. Y en mi paseo también respiro, inspirando profundamente, y así auto regulo mi ritmo cardiaco. Pasear es una manera de ser consciente  en mi ahora, me despeja la mente, me energiza. Pura cinética.

“El hombre ordinario piensa con la cabeza y camina con los pies. El filosofo camina con la cabeza y piensa con los pies”.

¿Y Cómo dejar de pensar en el futuro?

Ya vamos dejando de lado nuestro pasado. ¿Y como dejar de pensar y pensar en el futuro?.

No podemos centrarnos en nuestro presente si no dejamos de tener tanta ansiedad por lo que pueda acontecernos. Aceptar la realidad actual, luchar contra la procrastinacion actuando, dejar de intentar tener el control para no sentir frustración, vivir con intensidad nuestro carpe diem y también tener momentos de pausa, son recursos que nos ayudaran a encarar el futuro con serenidad y realismo. No descuides tu presente pensando siempre en un futuro, por otra parte difícil de predecir.

¿Que es lo que nos conecta verdaderamente con el aquí y el ahora?

Saborear los buenos momentos que nos regala la vida, reír como filosofía de vida, aprender de nuestras experiencias,  dejar de huir mentalmente al pasado o al futuro (nuestros pensamientos se escapan constantemente al pasado o al futuro de forma automática), disfrutar de tus instantes, todo ello para concentrarte en lo que en estos momentos quieres hacer, para obtener mas claridad sobre las cosas que haces y que observas a tu alrededor, darte cuenta que tu eres lo primero.

Así que enfoca tu mente en el presente. Es lo único que con seguridad tenemos: el aquí y el ahora. Y además nos hace disfrutar muchísimo mas de nuestra vida. Carpe diem amig@s!

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